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EL PERRO QUE TIRA DE LA CORREA

Publicado en animalia nº 232 -Septiembre 2011 

La mayoría de las personas enseñan a sus perros a sentarse, tumbarse y a dar la pata. Pero muy pocas veces comprenden la importancia de educar al perro para que no tire de la correa durante el paseo. Ésta conducta es uno de los problemas que con más frecuencia nos encontramos los profesionales de la educación canina en la consulta. 

Enseñar al perro a caminar a nuestro lado cuando lo paseamos es imprescindible para una buena convivencia. Ayuda a que éste no sea una carga y a disfrutar mucho más de su compañía. Además, el paseo, es fundamental para su vida emocional. La gran mayoría de sus necesidades –relaciones sociales, ejercicio, conducta higiénica- están sustentadas en que durante el paseo nosotros permitamos o no alcanzarlas. Si privamos a nuestro can de ellas su conducta puede verse afectada y provocar problemas de comportamiento difíciles de solucionar. 

¿PASEAR AL PERRO O PASEAR CON EL PERRO?

Hay una gran diferencia entre pasear al perro, pasear con él o –en muchos casos-, que el perro nos pasee a nosotros.

Es típico ver a propietarios de perros arrastrados por sus mascotas durante un  paseo: olfateando de derecha a izquierda, lanzándose hacia otro perro o hacia alguna persona; tirando y tirando más de la correa.

Si es un perro de tamaño pequeño se puede controlar, pero si es grande es realmente difícil.Cuando el perro quiere llegar a su objetivo y no le importa que la correa esté tensa, es prácticamente imposible controlarlo. Ya no es un paseo, es una aventura. 

¿POR QUÉ EL PERRO TIRA DE LA CORREA? 

El perro aprende a tirar de la correa por dos razones principales:

En primer lugar, el perro tira de la correa de modo natural porque le da resultado hacerlo. Los tirones suelen recibir un refuerzo por parte del dueño en forma de movimiento hacia delante que hace que consiga llegar hasta su objetivo. Además, como casi todos los mamíferos, incluyendo a los humanos, todos los perros tienen un reflejo denominado “reflejo de compensación de presión”. En cuanto sienten presión sobre el cuello o en el pecho se apoyan en ella y siempre empujan en sentido opuesto a ésta para compensarla, de forma refleja. 

Esto explica en gran medida por qué a los perros de tiro, como los huskies y alaskan malamutes entre otras razas, les gusta tirar del arnés. Es reforzante por sí mismo.

En segundo lugar, el perro tirará siempre de la correa porque nadie le ha enseñado que no debe hacerlo. Pocos perros llegan a descubrir que no tirar y caminar junto a su dueño tranquilamente también da resultado. 

CONTROLAR EL PASEO 

Para que el perro deje de tirar de la correa debemos controlar el recorrido del paseo. Es importantísimo que nunca dejemos que nuestra mascota decida por donde ir sin nuestro consentimiento y si, en algún caso ocurre, es imprescindible que no obtenga ningún refuerzo por ello.

El objetivo del adiestramiento para que el perro deje de tirar de la correa es hacerle entender al perro que no sirve de nada. Debe comprender que puede lograr satisfacer sus necesidades sin problemas caminando junto a su dueño.

Mientras haya tensión en la correa nunca debe conseguir sus objetivos, nos pararemos y él no llegará a ningún sitio, no obtendrá ningún premio y todo para él será muy aburrido. En cambio, cuando no exista tensión en la correa seguiremos paseando, llegaremos a su parque favorito o a otros lugares donde podamos finalmente, jugar con él e incluso soltarlo para que juegue con sus amigos. 

QUE COLLAR Y CORREA UTILIZAR 

Existen en el mercado una gran variedad de correas, collares y arneses para perros, cada uno de ellos de diversos materiales y formas, adecuados para diferentes perros. Todos estos artículos tienen dos funciones muy importantes: el control y la educación del perro. 

Muchos de estos utensilios se utilizan sólo para controlar normalmente al animal, Pero también existen otros cuya función principal es la educación del perro para que no tire de la correa.

Para saber escoger el tipo de collar  más apropiado hay que tener en cuenta la raza, el tamaño y la fuerza del animal. Antes de adquirir cualquier collar y correa hay que asesorarse por un profesional sobre sus ventajas, características, y la manera de utilizarlo; así como cuál es el más adecuado para nuestras necesidades y las del perro. 

COLLARES 

Existen  collares de diversas formas y materiales. Entre los collares de paseo, debemos escoger cual es el que puede proporcionar más beneficios tanto para el perro como para nosotros. 

El Halti o collar de cabeza 
Este collar tiende a confundirse con un tipo de bozal, a pesar de que no lo es. Es un ronzal para perros, semejante a la brida de los caballos. Su diseño permite tener el control del perro manejando su cabeza, y su función principal es evitar los tirones de correa, aunque también se utiliza en la corrección de varios comportamientos como, por ejemplo, la agresividad o el coger o comer cosas del suelo. Con este collar, el perro puede beber, comer, abrir la boca y morder.

Es un collar muy recomendable para el control y adiestramiento de cualquier perro, su único inconveniente es que el perro necesita un período de adaptación al collar para que lo acepte sin problemas. 

El collar de eslabones 
Se trata de un collar corredizo de eslabones metálicos, concebido para ejercer una ligera presión en el cuello del perro, y los hay de dos tipos, el deslizante y el semi-deslizante. El deslizante se coloca de una manera u otra, dependiendo del lado dónde se quiera llevar al perro. Hay una técnica muy fácil para hacerlo. Consiste en dibujar una P con el collar y colocársela de frente al perro si queremos llevarlo a la izquierda, invirtiéndola horizontalmente si lo queremos llevar a la derecha. De esta manera, el collar no ejerce ninguna presión al llevarlo. El semi-deslizante se puede colocar de cualquier manera y es aconsejable para perros pequeños, como su nombre indica, el deslizamiento no es completo.

Las funciones  de ambos son múltiples en el adiestramiento, y se utilizan para dar pequeños toques rápidos y secos de atención al animal, para luego, inmediatamente, liberarle la presión. Por esta razón es sumamente importante su colocación y manejo, porque de lo contrario puede llegar a lastimar al perro. 

Arneses 
Los arneses son unos objetos que se adaptan al cuerpo del perro y ejercen presión en el pecho. Son recomendables para canes que padecen problemas traqueales, como el bulldog, el boxer y otros de hocico corto, a los que un collar puede dañar si se tira de la correa excesivamente.

En contra de lo que piensa mucha gente, los arneses no evitan que el perro tire, sino todo lo contrario: como la mayoría de animales, los perros tienen un reflejo que hace que al sentir presión en el pecho, empujen en sentido contrario. También existen unos arneses anti-tensión, que evitan los tirones hacia delante del perro. Estos arneses proporcionan un control total sobre los hombros del perro y tienen dos cintas corredizas que pasan por debajo de las axilas y se atan a la correa. De este modo, cuando el perro tira en exceso, las cintas se ajustan, presionan sus axilas y consiguen que el perro se detenga. Está indicado para los perros muy excitables que tiran mucho de la correa. 

CORREAS

Las correas sirven para sujetar los collares o arneses y así poder manejar cómodamente al perro. Son indispensables para pasearlos por la calle. Las hay de diversos materiales, de longitud y anchura distinta, e incluso extensibles.

Las de cuero dobles con dos mosquetones y tres o cuatro anillas son las más utilizadas en el adiestramiento, ya que pueden ser graduadas en longitud y servir para diversas funciones. Son muy recomendables para cualquier propietario de un perro grande o mediano, porque, además, son resistentes a los tirones de cualquier perro.

Las correas de tela, plástico, cuero y nylon son útiles para la mayoría de perros, sobre todo medianos y pequeños; mientras que las metálicas son adecuadas en el caso de un perro destructor de correas.

El Flexi es una correa extensora de gran longitud, de cinta o cordón, que sirve para controlar la distancia del perro. Sólo hay que apretar un botón para detener la extensión, y la correa se enrolla automáticamente. Además, la distancia puede permanecer fija si se desea. Su principal ventaja es que permite al perro una libertad de movimiento mucho más amplia que las demás. Es sólo recomendable para animales pequeños o que no tiren demasiado ya que su resistencia al tirón de un perro fuerte es mínima.

No es difícil conseguir que nuestro perro camine  tranquilamente a nuestro lado. Pasear junto a nuestra mascota es uno de los mayores placeres con las que nos podemos encontrar y siempre es beneficioso, tanto para nosotros como para nuestro perro.